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Cómo aplicar la odontología emocional en tu clínica

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Hoy es un día especial en el blog de Brand&Health.

Desde que publiqué el primer post en noviembre de 2014, la misión de este blog siempre ha sido la misma:

Ayudarte a impulsar tu clínica para que tú puedas disfrutar de tu trabajo y vivir cómodamente gracias a él.

¿Y cómo llegamos a ese punto? Convirtiendo la felicidad de tus pacientes en tu herramienta de Marketing más eficaz.

Porque ellos son los auténticos protagonistas de este blog y de tu trabajo.

Sin ellos, ni tú ni yo estaríamos compartiendo este espacio digital, ¿verdad?

Así que, en mi afán de seguir creciendo y aportarte los contenidos más relevantes, he querido invitar para esta nueva temporada a dos profesionales en los que confío plenamente y a los que admiro por sus capacidades y determinación.

Hoy te presento a la primera de ellas, Remedios Olivares, y en unos días conocerás a mi segundo invitado :)

Remedios es fiel seguidora de nuestro blog y una de las primeras alumnas digitales de los cursos Más Pacientes, Menos EstrésPacientes Felices, Pacientes Fieles.

Desde entonces, hemos tenido la oportunidad de conversar y conocernos.

Al conocer su especialización, no tuve duda y le propuse participar en el blog.

Estoy convencida de que su conocimiento y experiencia te van a resultar sumamente interesantes y reveladores.

Y, sin más, te dejo con ella…

 

***

Soy odontóloga desde hace más de 16 años, pero hace un año me di cuenta del tremendo poder de las emociones y del beneficio tan grande que podía conseguir si aprendía un poco más sobre ellas.

Para ello me certifiqué por ICF y ASESCO como Experta en Coaching con competencias en Inteligencia Emocional y PNL, y convertí mis dos pasiones en mi trabajo.

Ahora soy “Diseñadora de sonrisas, y Coach Experta en Gestión Emocional y Experiencial de Clínicas dentales”.

Y quiero darte la bienvenida a la Odontología del Siglo XXI: la odontología emocional.

En primer lugar quiero presentarte un nuevo concepto llamado “engagament”.

El engagement es el grado de conexión emocional que existe entre una persona y una clínica dental.

Es imposible aplicar un modelo de negocio emocional si no entendemos qué son las emociones y si no nos entrenamos como dentistas emocionalmente competentes.

Así que hablemos de emociones y de inteligencia emocional.

 

Los seres humanos somos seres emocionales más que racionales” Fernández Berrocal y Extremera, 2002.

Las emociones tienen una gran importancia y utilidad en nuestras vidas, puesto que nos ayudan a responder a lo que nos sucede, adaptarnos y a tomar decisiones.

También mejoran el recuerdo de sucesos importantes y facilitan nuestras relaciones con los demás.

Emoción, deriva del latín emotio, emotionis, nombre que se deriva del verbo emovere que significa “movimiento o impulso”, “aquello que nos mueve hacia…”.

Así pues, para conseguir cualquier objetivo o para hacer un cambio, hemos de ser capaces de poner las emociones a nuestro servicio.

De lo contrario, serán las grandes boicoteadoras del éxito.

La Inteligencia Emocional se refiere a la capacidad humana de sentir, entender, controlar y modificar estados emocionales en uno mismo y en los demás para que nos ayuden a guiar nuestro pensamiento y nuestras acciones.

Tener Inteligencia emocional no implica ahogar las emociones, sino dirigirlas y gestionarlas.

Has de saber que la inteligencia emocional se aprende, como aprendemos a hacer empastes.

 

Cómo aplicar la odontología emocional en tu clínica dental.

Cada día en nuestras clínicas dentales vivimos situaciones cargadas de emociones.

Podemos encontrarnos en un solo día a cinco pacientes que sonríen, cuatro pacientes enfadados y hasta un paciente que se pone a llorar en nuestro sillón dental.

¿Todavía piensas que para ser un dentista brillante sólo necesitas tener conocimientos científicos, buenas manos y experiencia?

¡No lo creo!

Nuestra profesión es apasionante y requiere conocimientos científicos y habilidades.

Pero también una serie de competencias sociales y emocionales que nos ayudarán a potenciar la inteligencia emocional en el día a día de nuestras clínicas.

Estas competencias nos aportan enormes beneficios en la relación con nuestros pacientes y con las personas de nuestro equipo.

Así que empezaré hablándote de ti.

 

Competencias intrapersonales (útiles para perfeccionar la relación contigo mismo):

1. Autoconocimiento.

Supone conocerse bien a uno mismo y ser consciente de cuáles son nuestras fortalezas y debilidades.

También implica aprender a identificar los estados de ánimo y las consecuencias que éstos pueden tener en nuestro comportamiento.

Por eso, debemos de ponerle nombre a las emociones.

Una de las mejores maneras para combatir el estrés es exteriorizar lo que sentimos.

No guardárnoslo como si de un secreto se tratara.

Ya que eso puede llevarnos a un deterioro de la salud física y mental, que desemboque en problemas físicos como la hipertensión, aumento o pérdida de peso, fatiga…

Suprimir las emociones puede llevarnos, incluso, a una profunda depresión y afectar las relaciones con otras personas.

Así que te animo a preguntarte:

¿Qué tipos de obstáculos encuentras cada día?

¿Cómo te enfrentas emocionalmente a ellos?

 

2. Gestión de las emociones.

Mostrándonos abiertos a las emociones, sean o no bienvenidas.

Sólo así podremos elegir diferentes estrategias que aprovechen la sabiduría que nos proporcionan nuestros sentimientos y poder transformar los límites en recursos.

Una vez que sepamos lo que sentimos, podremos gestionar cómo, cuánto y cuándo expresar esas emociones para poder modificar nuestro comportamiento.

Mi aportación para ti es:

Prepárate mental, física y emocionalmente para el cambio emocional, y aprende hábitos más saludables.

Relájate a través del cuerpo, la mente, la visualización, el sentido del humor, las autoafirmaciones que te diriges a ti mismo, el lenguaje positivo…

 

3. Automotivación.

Es la capacidad de mantener el ánimo, la perseverancia y el optimismo ante la diversidad.

La motivación es el estado interno que excita, dirige y sostiene el comportamiento.

 

4. Autoestima.

Tener una imagen positiva de uno mismo y estar satisfecho de uno mismo.

Una tarea complicada si queremos mantenerla en el tiempo, pero sumamente necesaria.

 

5. Responsabilidad.

Capacidad para responder de los propios actos.

Es la intención de implicarse en comportamientos seguros, éticos y saludables.

Asumir la responsabilidad en la toma de decisiones.

 

6. Optimismo.

Gestionar una actitud positiva ante las cosas.

Cambiando nuestro pensamiento negativo y limitante a un pensamiento positivo.

De esa forma podremos cambiar la perspectiva con la que vemos las cosas, y eso provocará un cambio de actitud que nos permitirá generar opciones en busca de soluciones, en vez de bloquearnos.

 

7. Asertividad.

Capacidad para expresar lo que sientes, sin temor a la opinión de los demás y sin atacar ni faltar al respeto por defender tus ideas.

La asertividad, implica gestionar emociones como el miedo y el enfado.

Vamos a ver un ejemplo:

En vez de decir a una auxiliar que llega tarde: “Siempre llegas tarde, eres una impuntual.”

Prueba con: “María, la consulta ha empezado hace 30 minutos. Yo entiendo que haya mucho tráfico, pero es importante que todos cooperemos para darle la mejor atención a nuestros pacientes y que no esperen. Me gustaría que llegaras a tiempo la próxima vez.”

 

8. Resiliencia.

Capacidad de superar las adversidades, saliendo reforzado de ellas.

 

 

Ahora continuaremos hablando de las competencias que te ayudarán a relacionarte con los demás de manera positiva.

Competencias interpersonales (útiles para mejorar la relación con tu equipo y con los pacientes):

1. Escucha activa.

Es la capacidad para escuchar a los demás sin emitir juicios.

Ni interrumpir a la persona que está hablando.

Ni proyectar tu propia historia.

Ni rechazar lo que la otra persona está sintiendo como con frases como “No será para tanto…”.

Haz preguntas abiertas y anima a tus pacientes a contarte más.

 

2. Empatía.

Es la capacidad para ponerse en el lugar de la otra persona.

Es la forma que tenemos de comprender las emociones de los demás y de implicarnos en sus vivencias emocionales.

Para ello puedes utilizar expresiones como “Entiendo…”, “Te comprendo”.

 

La escucha activa y la empatía son las herramientas más poderosas para conocer lo que sienten y lo que necesitan nuestros pacientes. Ambas son imprescindibles para conectar con ellos y lograr su satisfacción.

 

3. Habilidades sociales.

Es la capacidad de motivar, transmitir entusiasmo, y con habilidad para comunicar de forma eficaz y clara.

Da las gracias, pide perdón y di lo siento cuando corresponda.

 

4. Toma de decisiones.

Supone asumir la responsabilidad por las propias decisiones, tomando en consideración aspectos éticos, sociales y de seguridad.

 

5. Proactividad.

Capacidad para no esperar a que las cosas sucedan y que lleguen oportunidades.

Las personas proactivas toman iniciativas para generar mejoras, prevén consecuencias ante los problemas, buscan soluciones aún donde no las haya.

Son personas que van de la mano de la superación y no del fracaso.

 

6. Respeto a los demás.

Es la intención de aceptar y apreciar las diferencias individuales y grupales y valorar los derechos de todas las personas.

Esto se aplica en los diferentes puntos de vista que puedan surgir en una discusión.

 

7. Trabajo en equipo y colaboración.

Ser capaces de crear la sinergia grupal en la consecución de objetivos colectivos, buscando siempre un beneficio mutuo.

“Si quieres ir rápido, camina sólo. Si quieres llegar lejos, ve acompañado” (Proverbio africano)

 

8. Buscar ayuda y recursos.

Es la capacidad para identificar la necesidad de apoyo y asistencia, y saber acceder a los recursos apropiados.

 

Recuerda que a ningún paciente ni a las personas de tu equipos les gusta encontrarse con un dentista irritable, dominante y frío.

Prefieren a un dentista optimista y entusiasta: un dentista emocionalmente competente.

Sólo así podrás mejorar las relaciones con tus pacientes, resolver eficazmente posibles conflictos, mejorar la comunicación, conocer mejor a tus pacientes y/o personas de tu equipo para saber lo que necesitan.

También las competencias emocionales te ayudarán a aprender de los errores, a no tirar jamás la toalla y a ser perseverante.

Incluso te pueden ayudar a controlar el mal genio, a gestionar el estrés y potenciar un estado de salud y bienestar.

En definitiva, las competencias emocionales facilitan y predisponen a gozar de una vida más feliz.

El crecimiento emocional es el prerrequisito para el crecimiento Profesional y el crecimiento de nuestras clínicas dentales.

Cuando usamos las emociones a nuestro favor, la concentración se incrementa, la eficacia aumenta, la creatividad se despierta, la alegría y el entusiasmo se contagia, las relaciones fluyen y los resultados mejoran.

La diferencia entre el éxito y el fracaso está en el Manejo de las emociones.

¿Quieres aprender a manejarlas eficazmente?

 

Remedios Olivares

3 Comentarios

  1. Avatar
    PACO 27 septiembre, 2016 Responder

    Me ha parecido muy interesante como se tratan las emociones desde un entorno donde éstas son, por norma general, poco agradables, ya que la consulta de un dentista no es precisamente un lugar de los más deseables (ruidos, caras de dolor, caras de miedo, caras de sorpresa, olor típico a medicación…).
    Además, todo ello desde el prisma del profesional y del equipo, entendiendo que todo redundará en el trato al cliente, siendo éste de mayor calidad y menos “traumático”.
    Gracias por la información.

  2. Avatar
    Moisés Martínez 10 abril, 2019 Responder

    Buenos días Dra Remedios
    Buscando respuestas a mis inquietudes para mejorar mi consulta poco a poco me he adentrado en este y otros temas, en esa búsqueda uno encuentra una variedad de opciones y herramientas.
    En los medios me he encontrado con cursos y diplomados de inteligencia emocional y PNL.
    Tengo una pregunta al respecto si eres tan amable en responderla:
    Que me recomiendas tomar un curso de inteligencia emocional o de PNL para alguien como yo que se inicia y desea aprender en estos temas y canalizar mejor los limitados recursos?
    Gracias
    Dr Moisés Martínez

    • Ros Megías
      Ros Megías 14 abril, 2019 Responder

      Hola Moisés. Mi recomendación es que comiences aprendiendo las bases de la inteligencia emocional. Esta disciplina implica un profundo autoconocimiento, y te permite comprender y gestionar tus propias emociones y las de los demás (tus colaboradores, tu equipo y tus pacientes). Seguiremos hablando de emociones en el blog, ya que es un tema que suscita mucho interés :) Gracias por tu aportación.

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